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Fragmentos de: Algún día este dolor te será útil - Peter Cameron

  Únicamente me siento a mis anchas cuando estoy solo. Relacionarme con los demás no es algo natural para mí sino que me tensa y me exige un esfuerzo y, como no lo vivo de una manera natural, cuando hago ese esfuerzo no tengo la sensación de ser yo mismo. Me siento bastante cómodo con mi familia, pero incluso con ellos a veces noto la tensión de no estar a solas. ==========   —Me resulta difícil explicar por qué no quiero ir. Lo único que puedo decir es que la idea de ir no me atrae nada. No quiero vivir en ese entorno social. Durante toda mi vida he estado con gente de mi edad y ni me gusta ni tengo mucho en común con ellos. Creo que todo cuanto quiero saber lo aprenderé leyendo libros: al fin y al cabo, eso es lo que haces básicamente en la universidad y yo puedo hacerlo por mi cuenta y no dedicar tanto dinero a algo en lo que no creo y no necesito. Con ese dinero podría hacer cosas mejores que ir a la universidad. —¿Por ejemplo? —me preguntó mi abuela. No le respondí ...

Fragmentos de: Los renglones torcidos de dios de Torcuato Luca De Tena

Toda la terapia que le aplicarían sería repetir —ignoraba con qué frecuencia— sus gratísimas conversaciones con el doctor del pelo blanco, los lentes de oro y el corazón probablemente de lo mismo. ==========     —Es una pena que no hable usted —le dijo con sorna—, pues estoy segura de que su conversación sería muy amena. El hombre enarcó las cejas como si asintiera: "En efecto, mi conversación sería amenísima. ¡Pero ya ve usted lo que son las cosas!", parecía indicar. ==========     —¡Tengo miedo de pensar! —¡Pues no piense! ¡Es así de fácil! ¡Los que piensan, enloquecen! ¡Yo no pienso nunca! Por eso estoy sana. ¿Quiere una pastilla para dormir?  ========== ¡Ah, qué terrible es el sino de los pobres locos, esos "renglones torcidos", esos yerros, esas faltas de ortografía del Creador, como los llamaba "el Autor de la Teoría de los Nueve Universos", ignorante de que él era uno de los más torcidos de todos los renglones de la caligrafía divina! ...

Fragmentos de: Lo opuesto al amor de Julie Buxbaum

Estamos actuando bajo el influjo de un engaño cultural colectivo, aquel que exige un vínculo azaroso al acercarse a los treinta, un encadenarse a cualquiera que caiga a tu lado durante un particular juego de la silla musical. Esta es la única manera que tengo de poder explicarlo. ========== La primera vez que Andrew se rió mientras dormía, debería haberlo despertado y haber roto con él en el acto. Nadie merece ser tan feliz. Aunque, en vez de eso, acurrucaba mi cuerpo junto al suyo, pegaba mi tripa tensa contra su espalda y absorbía las vibraciones. Había confiado en que, fuera lo que fuese lo que lo hacía tan libre, tan puro, fuera contagioso. No lo era. ========== —Oye, Ruth, ¿cómo decidiste quién querías ser? —le pregunto, aunque eso no es exactamente lo que quiero saber. Lo que de verdad deseo preguntar, pero no lo hago, es cuándo me convertiré en quien se supone que tengo que ser. —Todavía no he resuelto quién quiero ser, querida —dice Ruth, contestando a mis dos preguntas, ...

Fragmentos de: El Testamento - John Grishan

He ganado hasta el último centavo de la fortuna que poseo con mi sudor, mi inteligencia y mi buena suerte. Debería tener también el derecho de regalar todo ese dinero a quien me diera la gana, pero me persiguen. ¿Por qué debería preocuparme por quién recibe el dinero? He hecho con él todo lo imaginable. Sentado aquí en mi silla de ruedas, esperando solo, no se me ocurre ni una sola cosa que quiera comprar o ver, ni un solo lugar a donde quiera ir ni otra aventura a la que quiera lanzarme. Lo he hecho todo y estoy muy cansado. No me interesa quién reciba el dinero; pero me interesa mucho quién no lo reciba. ==========   —No nos engañemos; el señor Phelan sabe exactamente lo que hace. Su mente es mucho más rápida que la nuestra. Vaya, hombre, muchas gracias. Eso significa mucho para mí. Sois unos pobres psiquiatras que ganáis con gran esfuerzo cien mil dólares al año. Yo he ganado miles de millones y, sin embargo, vosotros me dais palmaditas en la cabeza y me decís que soy...

Fragmentos de: La caída de los gigantes de Ken Follet

— Dice que Alemania ha invadido Bélgica a las ocho en punto de esta mañana. Fitz dejó el tenedor. — Entonces, ya está. — Por una vez, incluso parecía conmocionado. — ¡Pobre Bélgica, con lo pequeñita que es! Me parece que esos alemanes son unos matones de mucho cuidado — dijo tía Herm. Entonces pareció desconcertada y añadió —: Salvo herr Von Ulrich, desde luego. Él es encantador. ========== Sus miradas se encontraron y, al ver su expresión, Maud supo que hasta ese momento no estuvo seguro de que ella acudiera a la cita. Aquella idea hizo que se le saltara una lágrima. Sin embargo, el rostro de Walter enseguida se iluminó con deleite. Qué extraño y maravilloso era, pensó Maud, ser capaz de provocarle tanta felicidad a otra persona. ========== En ese momento, parecía que la guerra pudiera prolongarse durante un año o más tiempo. Los ejércitos enemigos permanecían sentados en sus trincheras un día tras otro, alimentándose con comida en descomposición, contrayendo disentería ...

Fragmentos de: "Un niño prodigio" de Irene Nemirovsky

Luego se volvió hacia Ismael y le preguntó con cierta aspereza—: Pequeño, ¿verdad que quieres ser algún día un gran poeta, ser rico, ser un hombre ilustre? —No lo sé —murmuró Ismael. Se sentía abrumado por una inmensa angustia, por el miedo, por la rebeldía frente a aquella mujer que quería violentar su vida libre. ========== Descubría en sus paseos miles de cosas que le encantaban o le sorprendían. En primer lugar, los pájaros y sus gritos diferentes. Luego la misteriosa vida de la tierra, las hormigas, los insectos, las plantas, las bayas desconocidas, ligeramente agrias y dulzonas, las flores de los bosques, las de los campos, las que brotan en la estepa, los grandes lirios negros de las riberas del río, las amapolas entre el trigo... Ahora, la menor brizna de hierba le apasionaba, le mantenía inmóvil y cautivado durante horas. Empezaba a experimentar algo que nunca antes había sentido: una sencilla alegría de vivir, sana y profunda, comparable al placer de beber el agua fría del p...

Fragmentos de "La senda del perdedor" - Charles Bukowski

Y sin embargo era magnífico leerlos a todos. Mostraban cómo los pensamientos y las palabras podían ser fascinantes, aunque fueran inútiles. ========== Algo funcionaba mal en todos los que se apuntaban a la Instrucción. La mayoría eran tipos a los que no les gustaban los deportes o bien eran forzados por sus padres a escogerla porque pensaban que era un gesto patriótico. Los padres de los chicos ricos solían ser más patrióticos porque tenían más que perder si el país se hundía. ========== Yo no tenía ningún interés. No tenía interés en nada. No tenía ni idea de cómo lograría escaparme. Al menos los demás tenían algún aliciente en la vida. Parecía que comprendían algo que a mí se me escapaba. Quizás yo estaba capidisminuido. Era posible. A menudo me sentía inferior. Tan sólo quería apartarme de ellos. Pero no había sitio donde ir. ========== Todas esas pequeñas en sus gradas esperando cada una a su amante, su ganador, su ejecutivo de la gran empresa. Era algo triste. Una bandada de palom...